
Todo empezó hace más de una década, cuando se comentaba que un ex puntista se iba a hacer cargo de la pala profesional. Corrían los primeros meses de 1996, los pelotaris estaban en huelga y un servidor, que no puede estar sin meterse en líos, se puso al servicio de sus majestades con el objetivo de que la esta modalidad regresara al Club Deportivo. No me quiero acordar de los malos tragos que pasé, porque a nadie le interesan, pero sí que voy a referirme a los grandes momentos vividos a lo largo de todos este tiempo. La presentación resultó espectacular, ya que yo me encontraba en Manila (Filipinas) y fueron mi mujer, mi hijo y mi hermano quienes ejercieron de anfitriones. Aún recuerdo perfectamente los nervios que pasó mi mujer, pero así empezó esta andadura que ha durado casi once años. Los primeros de ellos fueron duros, difíciles y con muchas equivocaciones, pero sacamos adelante esta especialidad que venía de haber sufrido una huelga. Me acuerdo de las miradas de muchos diciendo
¡pero qué hacéis!
, mientras Juan, con su pausada mirada, me comentaba,
tranquilo, Aitor, que en peores plazas he toreado.
También aparecen en mi mente muchas imágenes y espero recordar a todo el mundo.
Insausti, el gran campeón, me decía después de una reunión en mi oficina,
pero Aitor, me estás recortando el sueldo y me lo vendes como si me lo estuvieras subiendo
. Siempre discutíamos por los partidos y las ventajas que él daba, pero al final me quedo con el imborrable recuerdo de una buena persona y uno de los mejores pelotaris de la historia. Mi amigo Juan Pablo, ¡¡Qué grande eres!! Sin duda, el pelotari más querido y respetado que ha habido en la pala. Fue una pena que se retirara cuando todavía era el mejor. Y qué voy a decir de su hermano Daniel, todo calidad humana, elegancia, pundonor y leal a sus amigos. Se me salieron las lágrimas cuando se retiró. También me acuerdo de los grandes palazos de Tito Gorostiaga, los bote-prontos de Goitia, el saber de Arcelus, la alegría de mi amigo Ibarrita, los nervios de Leunda, un chaval como la copa de un pino; de Alejandro Sánchez, uno de los pelotaris con más clase que ha habido en la pala; de Casadito, todo pundonor y más juego de lo que muchos creían; de Patxi Ziskar, cuya labor fue muy meritoria con la historia que vivió
Asimismo, me viene a la memoria Javi Langarica, que, aunque no jugó conmigo, era, es y será amigo mío, al igual que Alcibar, con él tuve algún enfrentamiento, pero los dos conocemos los valores de cada uno. No quiero pasar por alto la ayuda de mis corredores, con mención especial a Benito, ex pelotari profesional y, probablemente, la persona que más quiere a la pala. Del mismo modo, tengo que reseñar los consejos de Adolfo, la elegancia de Pascual, el trabajo de Arroniz, la sencillez de Viteri, las protestas de Tobalina y la sabiduría y saber estar de Zelaya.
Durante estos años he de agradecer a todos los que me han apoyado de distinta manera, al Señor López Landa, ex presidente de la Federación Vizcaína, amigo, mentor y de quien he recibido muy buenos consejos; a Don Miguel Piedra, que siempre ha estado a mi lado y, quizás sea el hombre que más me ha ayudado en mi carrera como empresario; a la familia Carral, al Señor Herrera, a Claudio Beitia, a Rafa Ituarte, siempre con la educación por montera; a Valentín, a Chicue y compañía, al Señor Arriola, y, como no, a mi amigo y gran persona, Don Alberto Urrejola y al profesor, que nunca han faltado a mis citas con la cesta y la pala; a Juan Martín, Claudio, Paco, Mario, a mi amigo Isi... Voy a echar de menos también las tertulias con José Mari Zarandona, con el Señor Gallaga y con mi amigo Urru, con quien siempre estaba discutiendo. No puedo enumerar a todos, pues me haría falta un libro, pero os aseguro que me acuerdo de todos, en especial de los que habéis ayudado a la pala y os agradezco decorazón estos años que hemos pasado juntos.
Sé que esta retirada no le ha gustado nada a un señor que fue el que más me ayudó, como es Don Fernando Castro, pero espero que sepa perdonar mi insensatez y quiero que sepa que le he querido como a un padre, ¡Aupa el Athletic y el Celta de Vigo! También he de mencionar mi cariño especial por José Mari Etxaniz y Joseba Fonseca, sin olvidarme por supuesto de Juantxo Abando, el José María García vasco, Groka y otros muchos que me han ayudado, en este sentido quiero resaltar la figura de Txema Aldamiz, que siempre ha estado al lado de la pala y de la empresa Eusko Basque. Me voy con el sabor de haber cumplido una etapa de transición en la pala profesional, no han sido los mejores años de la pelota profesional, pero al menos la dejo viva y en mejores condiciones de las que yo la encontré.
Deseo dar las gracias a Juan Ikazuriaga, puesto que sin él, esto nunca hubiera sido posible, lo mismo quiero señalar sobre Pedri, mi guardaespaldas, y qué voy a decir de Javi Zabala, único donde los haya.
De los pelotaris que permanecen en el cuadro me quedo con la elegancia de Garrido, la humanidad y el juego de Pablo, las discusiones con Urkia, el número uno Gaubeka, Iriondo y Beldarrain, que son los dos pelotaris a los que más aprecio como personas, la sencillez de Manu, el ímpetu ganador de Vladi, la clase de Rekalde, el esfuerzo de Aierbe, las posibilidades de Imanol, Zarraga, mi ojito derecho (qué mala suerte ha tenido este chico) la educación de la familia Larrinaga, la fe de Sebas, las grandes condiciones de Gorka, Ziskar II, que lo tiene todo, Marín, que es muy buena gente, Garma el empresario, y el bueno de Urkijo, dudo que exista alguien que quiere más a la pala que él. Para el final dejo a Jon Torre, todo el pasado y el presente de la pala, amigo mío y gran pelotari, cuando él se marche, se irá uno de los grandes, una enciclopedia de la esta especialidad. No olvido a nadie de los que estuvieron conmigo, pues todos se comportaron muy bien con la empresa y conmigo, pero existen momentos en los que se deben tomar decisiones y unas veces se acierta y otras no.
El día 27 de mayo, en el Deportivo de Bilbao y con motivo de las finales, me despediré de todos vosotros y de la pala. Todos estáis invitados, la entrada al frontón será gratuita y espero que la pala siga adelante durante muchos años, con vuestra ayuda y, sobre todo, con el señorío que siempre ha tenido esta especialidad en Bilbao. Suerte a todos y me despido de todo corazón. Os espero el día 27. Un abrazo.
Volver