

09/03/2010:
Pancho está viviendo uno de sus mejores momentos como puntista profesional, puesto que el mes pasado se hizo con el título del Torneo Citrus de Ocala en compañía de Gino. Ahora se encuentra compitiendo en el Orlando Jai Alai, donde sigue disfrutando con intensidad de este deporte, tal y como nos cuenta en esta entrevista concedida a http://www.masterjai.com
¿Cómo resumiría estos meses de 2010 que lleva jugando en Ocala y Orlando?
Los resumiría diciendo que nada es imposible en la vida cuando uno se dedica en cuerpo y alma por alcanzar sus sueños.
¿Qué tal se sintió en el recientemente celebrado Torneo Citrus de Ocala?
Físicamente, de maravilla, gracias a mi amigo Julio, que ayudo en mi preparación. Mentalmente, como nunca, gracias a mi amigo Imanol López, él me ayudo a creer en mí, le debo mucho por sus consejos. Pelotísticamente, muy completo, gracias a mi amigo Santi Echaniz, quien me ayudo a entender cómo se juega a este deporte. Emocionalmente… Lo siento pero no lo puedo poner en palabras, mi ilusión desde hace mucho tiempo era tan solo participar en un evento de esta magnitud, sin embargo es un verdadero regalo de Dios el que me haya permitido obtener el resultado que se obtuvo.
En el mismo se enfrentó a parejas de diferentes frontones, ¿cómo vio a sus rivales?
Imagínate, si tan solo escuchar el nombre de Egi, Hernández, Oyarbide, Elizegui te hace soñar, cómo crees que me sentí cuando físicamente estaba dentro de la cancha con esos gigantes y precisamente así es como los vi como unos gigantes.
¿Le hizo ilusión medirse a contrarios con los que habitualmente no juega?
Definitivamente, la ilusión la describo con la siguiente historia: Cuando tenía once años recuerdo que mi madre me llevo a uno de mis entrenamientos, al terminar le dije – Ma, si tú dices que el cielo es mejor que jugar Jai-Alai ya me imagino que hermoso será llegar a él. Para mí el Jai-Alai siempre ha sido un pedacito de cielo aquí en la tierra.
¿Ha sido este triunfo el mejor momento de su carrera deportiva?
No, el mejor momento de mi carrera deportiva fue cuando por primera vez me puse una cesta, pero que alegría… De pequeño en ocasiones me tenían literalmente que pedir los guardias de seguridad del club en donde se encuentra mi frontón en Puebla que me saliera de la cancha, pues tenían que cerrar. Recuerdo que le pedía a mi mamá que después del colegio me llevara directo al frontón, que comía en el coche y en el mismo me cambiaba de ropa. Como en diciembre oscurece pronto en Puebla, un amigo y yo un día le pusimos estampas fosforescentes a la pelota, pues queríamos seguir jugar hasta de noche y no había alumbrado, no funcionó la idea pero qué divertido era estar en el frontón TODO EL DÍA.
¿Qué objetivo se marca para los próximos meses?
Los mismos que siempre, disfrutar del deporte más hermoso del mundo.
¿Qué tal está respondiendo el público en estas semanas en Orlando?
Mucho MUCHO mejor gracias a Dios, el señor Echaniz está trabajando, dando promociones y regalos a los espectadores y veo una gran diferencia en comparación con la cantidad de personas que asistieron el año pasado.
¿Cuánto tiempo lleva ya jugando a cesta punta?
Desde los diez años. Yo me inicie en Puebla, que se encuentra al sur de la ciudad de México. Allí jugué toda mi adolescencia en un frontón pequeño que se construyó inicialmente para pala.
¿Ha visto jugar a los pelotaris vascos en directo en México?
Desgraciadamente no, pues sólo tuve la oportunidad de ir a dos funciones de niño al frontón México antes de cerrarse. Estaba un poco retirado de la ciudad donde yo radicaba y aunque Puebla esta sólo a unas horas en camión, cuando eres pequeño es un poco riesgoso ir solo allá, en especial cuando no estaba familiarizado con las calles.
¿Tenía algún ídolo en el mundo del Jai Alai?
Ídolo solo Dios… De chico desgraciadamente no tuve la oportunidad de ver mucho Jai-Alai, pero pelotaris que admiro y más que por su juego por su sencillez y humildad López, Egi, Hernández, Oyarbide, Rekalde, hmmm en realidad son muchos… Disfruto al ver la sencillez de una estrella en nuestro deporte y gracias a Dios contamos con muchas figuras que tienen los pies en la tierra.
¿Se aclimató rápidamente a Estados Unidos o echaba mucho de menos su tierra?
Yo llegué en enero de 2005 y extrañaba a mi familia pues estamos muy unidos pero de ahí en fuera como tenía Jai-Alai, lo demás estaba de más. El momento que mas me costó fue cuando jugando en el frontón de Hamilton (Jasper-Florida) sufrí un fuerte pelotazo en la boca, tuve trauma en siete dientes pero después de seis cirugías me reconstruyeron el hueso de la mandíbula y me implantaron los dientes. Me costó un poco de trabajo volver a jugar, pues quería estar con mi familia, pero aun sin dientes y después de la primera cirugía, a las siete semanas del pelotazo estaba de nuevo haciendo lo que amo.
¿Cuál fue la primera impresión que se llevó al llegar a Estados Unidos?
La primera impresión no fue directamente relacionada con el país, sino de que me iban a pagar por jugar Jai-Alai, vamos a ser realistas, es como si alguien te dice, te voy a pagar por sacarte la lotería.
¿Sueña con que un día se reabra el frontón de México D.F.?
No nada más sueño si no que rezo y le pido a Dios por ello.
¿Suele seguir la actualidad de la cesta punta en Euskadi?
Sí, me gustó mucho cómo mezclaron las parejas en el Campeonato Mundial y me da una tremenda satisfacción que con esta mezcla de parejas ambas compañías estén luchando en conjunto por el bien de nuestro hermoso deporte.
¿Le gustaría algún día competir en Euskadi a nivel profesional?
Imagínese, es como si le dicen a usted que si le gustaría sacarse la lotería, DEFINITIVAMENTE SI, y no nada más jugar en Euskadi sino empaparme de la historia de la pelota.
¿Ha estado alguna vez en Euskadi? ¿Qué le comentan los pelotaris vascos de esta tierra?
Nunca he estado ahí, familiares me han comentado que es hermosísimo puesto que nosotros somos vascos, yo nací en México pero mi apellido es Elizaga.